Los pueblos colonizadores eran tres: los fenicios, los cartagineses y griegos.
Pueblos fenicios:
Eran procedentes de la franja costera del actual Líbano, fundaron numerosas factorías comerciales y colonias en el Mediterráneo.
La colonia más antigua fundada fue Cádiz en el 1100 a.C., y se convirtió en el núcleo urbano más importante del Mediterráneo occidental.
La principal actividad de las ciudades fenicias era el comercio de metales, como el plomo, el estaño... Pero tuvo también importancia el cultivo del olivo.
Los fenicios enseñaron a los pueblos indígenas a explotar las salinas, así como la pesca y la salazón del atún. También fue una aportación fenicia la obtención de la púrpura.
En cuanto al arte, se han hallado numerosos restos de vasos y otras piezas de cerámica, sobre todo roja polícroma. También son destacables los productos derivados de la fabricación del vidrio, probablemente importados.
Se han encontrado asimismo numerosa necrópolis con valiosos ajuares funerarios.
Una de las muestras de la cerámica de los fenicios.
Pueblos cartagineses:
A partir del siglo VI a.C., los cartagineses pasaron a controlar algunas colonias fenicias, sobretodo en Ibiza y en la costa oriental de la Península, como es el caso de Sexi y Adbera. También establecieron nuevas colonias como Qarthadasat (Cartago Nova romana y Cartagena actual), fundada por Asdrúbal en el 227a.C.
Los cartagineses o púnicos fueron coquistadores que utilizaron la fuerza para imponerse. Consiguieron así conquistar Gadir.
Las ciudades púnicas en la Península eran independientes unas de otras.
Con respecto al arte, impotantes figuras de terracota o de barro cocido, objeo de vidrio, así como monedas de plata acuñadas en Cartagena y Cádiz. En orfebrería sobresale el famoso tesoro de Aliseda en Cáceres, con broches, pendientes, sortijas, collares, pulseras y cinturones tallados en oro.
Cartagineses en el año 210 a.C.
Pueblos griegos:
Los griegos llegaron a la Península a finales del siglo VII a.C. Los primeros procedían de Focea, ciudad jónica de Asia Menor.
Su objetivo era comerciar por el Mediterráneo occidental a través de factorías fudads en las costas de nuestra Península. La más importante fue Emporión (Ampurias); también fundaron otras como Rhode (Rosas) y Alunis (Benidorm).
Al principio, las polis griegas estaban amuralladas y separadas de los núcleos íberos. El intercambio con las comunidades facilitó el mestizaje entre estas y los colonizadores.
Los griegos comerciaron con cerámica, objetos de metal y vino. Además de su comercio directo con los íberos, vendieron sus productos por medio de los comerciantes fenicios.
En cuanto al arte, los restos helénicos de la Península son escasos. Destacan las esculturas y piezas cerámicas encontradas en Ampurias.